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“Cumplido”a las 5pm llegué al Matacandelas, pensaba que iba tarde pues el ritual daría comienzo a las 3pm. Es normal que se retrasen, no recuerdo evento alguno que haya comenzado con exactitud a la hora pactada. Aun así, dos horas después encuentro poca gente en las afueras del teatro, nadie conocido. En soledad compro una cerveza y decido esperar un rato. La oscuridad llega, con ella los amigos malditos y conocidos comienzan a aparecer y ahora si los asistentes al ritual se dejaban ver en mayor número.
Aproximadamente a las 7pm la gente comenzaba a ingresar al recinto, en poco las fuerzas del infierno serían invocadas en nuestra ciudad y con ellas poder revivir la maldad y el misticismo presentes en otras épocas.
Holocausto, banda local de Death Metal formada en 1988 sería la primera que vi en tarima, aun ante pocos espectadores y mas gente que seguía entrando con rapidez al escuchar los primeros riffs de guitarra.
Le siguió la banda de Black Metal, Tzelmoth, comenzando con el metal negro, el género supremo que todos queríamos escuchar esa noche. Los demonios invocados se regocijaron y cada vez en mayor cantidad quisieron participar del ritual y escuchar esta banda maldita que con temas como “Order of Majestic Fire” y “Metal de los Infiernos” desataron el odio y la maldad en el público asistente que aún seguía entrando al teatro.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

La tercer banda en hacer aparición era Dirges, una excelente banda de Thrash Metal local, que bajándole un poco a la oscuridad pero manteniendo el nivel de maldad y agresividad necesaria para seguir el curso del ritual dejó satisfechos a los asistentes que cada vez eran mas.


 

 

 

 

 

 

 

Tzelmoth

 


 

Hipertrophy era la cuarta banda en subir al escenario, el Brutal Death Metal se hacía presente en el ritual, un sonido denso, rápido, saturado y bien ejecutado, pese a que el bajista de la banda no pudo tocar por una lesión en su mano. Hicieron un gran esfuerzo por participar del evento, algo muy admirable.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dirges

 


 

Como antesala a lo que se venía se presentaba hacia el público la banda de Black Metal formada en 1993, Satanachia. Mientras ellos aumentaban la oscuridad de la ceremonia, Beelzeebubth, hacia su aparición entre el público, saludando con amabilidad a los asistentes. Personalmente crucé algunas palabras con él en donde decía estar complacido de estar en el país y en la ciudad, reconociendo a Medellín como una gran plaza de metal negro. Realmente un tipo muy sencillo y cordial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Satanachia

Poco tiempo estuvo en tarima Satanachia. Poco pareció importarles a los asistentes cuando vieron que Mystifier, la banda que todos esperábamos estaba en el escenario lista para hacer salir del infierno por completo y definitivamente a Satanás.
Beezeebubth, Alex y Diego, hacían su aparición de espaldas al público, comenzando su  típica invocación vista por lo general en la gran mayoría de sus presentaciones. El saludo hacia los asistentes fue efusivo, comenzaba la magnificente presentación que ansiábamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mystifier

El público en su totalidad (unas 300 personas) con los cuernos arriba cabeceaba cada uno de los temas interpretados, llenos de oscuras energías que se apoderaban de sus almas.  Tocaron mucho de lo que la gente quería oír, principalmente de los trabajos discográficos “Wicca” y “Göetia”. Temas como “Aleister Crowley & Ordo Templi Orientis” y “An Elizabethan Devil Worshipper´s Prayer Book” llevaron a los asistentes al odio y la maldad completa.
La sencillez de la banda fue visible, artistas íntegros, entregados a sus fanáticos y a el publico que no olvida este tipo de detalles. Ante todo respeto y agradecimiento a cada una de las bandas participantes de este ritual, a los organizadores felicitaciones, se realizó un gran evento difícil de olvidar.

Hipertrophy
Mystifier en Medellín