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En las afueras del Teatro Matacandelas en el centro de Medellín una mancha negra esperaba pacientemente el comienzo del evento. Apostados a lado y lado de la calle sobre las aceras viejos amigos se encontraban y aprovechaban para tomarse una cerveza o hacer un brindis con algún licor. Algunos, solitarios, mal encarados también esperaban a que las puertas se abrieran. Aproximadamente a las 11pm la gente comienza a entrar organizadamente al teatro. Unas 300 personas casi lo llenaron, no es un escenario muy grande, pero que me parece acorde con la cantidad de personas que invertirían dinero para asistir a un concierto de Metal en la ciudad.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marduk sería el primero en aparecer en escena, era un parche con asistencia dividida, algunos se inclinaban por los suecos, otros y según percibí la gran mayoría, por los canadienses. El Black Metal se hacía presente, el ambiente se hizo aún más oscuro pero distante de esa pesadez, densidad y misticismo de los conciertos de metal negro de otras épocas. Igualmente una de las bandas mas representativas del Black Metal sueco hacía su aparición ante un público expectante que deseaba una magnifica descarga de energías oscuras.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marduk subía al escenario Fredrik sentado en su batería, Devo y Morgan daban la espalda a los asistentes, algunas luces rojas los iluminaban tenuemente. Comezaban a tocar con “Frontschwein”, tema que le da nombre a su más reciente álbum lanzado en enero de este año, mientras Mortuus aparecía de frente al público como una bestia invencible e imponente.  En si tuvieron un repertorio variado sonando temas viejos y otros mas recientes, pero el momento mas alto fue cuando por fin sonó “Panzer Division Marduk”, tema que la gente pedía desde que inició su presentación. Sin despedirse de los asistentes los suecos terminaban su presentación que duró casi una hora y se retiraban del escenario en medio de gritos y aplausos, haciendo caso omiso a quienes pedían otro tema más.

Marduk

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el entretiempo muchos se retiraron a tomar aire, agua, a fumar y a refrescarse con una cerveza o un trago de alcohol. Muchos decidieron coger puesto y quedarse en frente de la tarima. Media hora después los canadienses aparecían en el escenario con un sonido menos pesado que Marduk, pero con una ejecución impecable y un sonido mucho más melódico de gran calidad que alternaba entre partes rápidas y otras más lentas y densas. El público estuvo más activo y compenetrado, pues los canadienses demostraron ser, aparte de excelentes músicos, una sencillez digna de ser valorada y practicada por las demás bandas en el ámbito mundial. Incluso algunos asistentes dejándose llevar por la emoción se subieron a la tarima siendo acogidos efusivamente por los miembros de la banda.

Mortuus

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con el tema “The Road to Devastation” Kataklysm después de una hora y algunos minutos más terminaba su presentación, su sencillez y comportamiento hacia el público y sus fanáticos es muy agradecida y será difícil de olvidar.

Kataklysm
Kataklysm y Marduk en Medellín